Transformar, punto común en cita sobre agricultura en Latinoamérica

Buenos Aires, 23 nov (PL) Los asistentes a la Semana de la Agricultura que concluyó hoy aquí concordaron en que el modo de trabajar la tierra debe sufrir enormes transformaciones en esta región, donde casi la mitad de su población rural es pobre.

 

Por primera vez en 10 años la pobreza rural vuelve a aumentar en América Latina y el Caribe, con lo cual alcanza a 59 millones de personas, trascendió durante la presentación de una publicación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el contexto del encuentro.

Otro de los temas que sobresalió fue el desperdicio de alimentos en un mundo donde se despilfarra el 40 por ciento de la producción agrícola, pese a que millones de seres humanos son víctimas del hambre.

Para combatir esta situación en Latinoamérica, la FAO y la Federación Latinoamericana de Mercados de Abastecimiento (Flama), firmaron durante la cita un acuerdo de cooperación.

Este abarca la inclusión de la agricultura familiar en los mercados de los Estados, la mejora de la calidad de vida y el incremento de los ingresos de los ciudadanos del continente.

El presidente de Flama, Arturo Fernández, se mostró preocupado por el impacto en el medio ambiente del derroche del agua, la expulsión a la atmosfera de gases y los fertilizantes empleados en los procesos agrícolas.

Las experiencias de Cuba, Guatemala, Honduras y Colombia en la implementación de las políticas de seguridad alimentaria y nutricional y agricultura sostenible centraron los debates de un panel internacional convocado por el programa Impacto, Resiliencia, Sostenibilidad y Transformación para la Seguridad Alimentaria y Nutricional (First, por sus siglas en inglés), en el contexto de la Semana.

El premio Nobel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, manifestó que la mayor de las Antillas es uno de los pocos países de esta región que ha alcanzado la Seguridad Alimentaria.

Cuba presentó en el encuentro su plan de autoabastecimiento municipal, recientemente elogiado por la FAO.

Dicho plan de entrega de 30 libras de granos, frutas y hortalizas per cápita por mes, y que integra la producción de alimentos sanos, es una de las medidas más revolucionarias de la agricultura en esta isla en los últimos años, sostuvo en septiembre último el representante de la FAO en la mayor de las Antillas, Marcelo Resende.

La Semana de la Agricultura sesionó durante cuatro días con el objetivo de intercambiar experiencias que permitan transformar la agricultura y asegurar la alimentación en la región.

El evento promovió la firma de acuerdos para lograr generar productos de calidad. La inversión extranjera y el incremento de las exportaciones fue otra meta de la cita en aras de crear un ambiente de innovación que permita suplir las necesidades alimenticias del área.

Los participantes acordaron intensificar las campañas sobre desarrollo sostenible en las zonas rurales, teniendo en cuenta el acelerado desarrollo de las tecnologías y el creciente impacto del cambio climático.

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